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GENERAL
Sangre Élfica en Dol Amroth
(15 de Agosto de 2003, a las 18:37)

Aiyä!

Durante unos días he estado un poco distanciado, ya que he estado investigando y trabajando sobre una idea que venía rondandome la cabeza desde hace algún tiempo. Quiero compartir este pequeño estudio con todos vosotros, y espero que a pesar del tiempo que vais a tener que invertir en leerlo, sea de vuestro agrado. Os advierto que es un poco largo, pero pienso que merecerá la pena.

Uno de los elementos más curiosos y debatidos de toda la obra de J.R.R. Tolkien es la relación y consecuencia biológica que surgen del emparejamiento entre, digámoslo así, entes de distinta naturaleza; entre Elfos y Hombres. Para abordar este aspecto concreto de la obra en toda su trascendencia, es necesario que nos remontemos a los orígenes, cronológicamente hablando, adquiriendo en ese tránsito mayor profundidad.

En el "hecho creador" que se narra en la Ainulindalë, ElSilmarillion, la aparición de Elfos y Hombres se sustrae a la participación de los Ainur en la elaboración de la armonía, convirtiéndose de esta manera en propósito único y exclusivo del Creador. Elfos y Hombres son llamados desde el principio Eruhíni, Hijos de Ilúvatar, y su de su enunciación y de la descripción de sus dones respectivos, los entendemos como seres diferentes. La perspectiva de su unión es algo que desde el principio, a todos los seguidores de su obra, nos ha causado perplejidad y preocupación; satisfecha en su medida por el propio Tolkien. En una carta escrita en 1954 (Carta nº 153, Cartas) el autor se encarga de aclarar la cuestión de la siguiente manera:

"Los Elfos y los Hombres, evidentemente, constituyen una única raza desde el punto de vista biológico; de lo contrario no podrían aparearse y engendrar vástagos fértiles"

La cuestión no sería tan importante, en cuanto se refiere al título del presente estudio, si no fuera por el contenido de la continuación del texto:

"aun cuando resulte ése un acontecimiento extraño: sólo se dan dos casos en mis leyendas de semejantes uniones, y se mezclan en los descendientes de Eärendil"

De su exposición, parecería deducirse que el propio Tolkien habría desechado la probabilidad de que otras uniones entre Elfos y Hombres se hubiesen producido. Pero es más que posible que en el instante de la redacción de su Carta hubiera puesto su mente, y nada más precisaba para la aclaración que ofrecía, en el ámbito de lo trascendente a que antes nos referíamos, y más en concreto a la frase final del capítulo 4 de El Silmarillion, De Thingol y Melian:

"Y del amor de Thingol y Melian, vinieron al mundo los más hermosos de todos los Hijos de Ilúvatar que fueron o serán"

De hecho, podemos comprobar como la Carta nº 153continúa sobre el tema en éste mismo sentido, y para mayor abundamiento en el terreno de lo supuestamente contradictorio, el editor nos remite a la nota nº 1, en la que podemos leer la siguiente transcripción:

"I. Tres casos quizá: cf. Apéndices de El Señor de los Anillos, pág.8/9: "Hubo tres uniones entre los Eldar y los Edain: Lúthien y Beren; Idril y Tuor; Arwen y Aragorn. Por esta última, las ramas desde tanto tiempo atrás divididas de los Medio Elfos, volvieron a unirse y el linaje fue restaurado"

Ese linaje, el de los Medio Elfos, o mejor aun el de los Peredhil, sólo es aplicable en sentido estricto a Elrond y a Elros, y también a sus padres y a los hijos del primero (Carta nº 345, Cartas); pero sólo por antonomasia a su abuelo y a sus tíos, ya que sabemos que la capacidad de elección conferida por el Decreto de Manwë únicamente afectaba a los descendientes de Eärendil. No obstante otras uniones maritales entre Elfos y Hombres también existen en la obra de Tolkien, y el propio autor en aparente discrepancia con el texto citado anteriormente así nos lo demuestra. Para corroborar este empeño, es notable observar como en la cita de Los Apéndices, el autor emplea la palabra Eldar, que califica a un grupo determinado de los Elfos; y no Quendi, que los englobaría a todos ellos. Una de estas uniones es la que Legolas, durante el encuentro que mantiene junto con Gimli en Minas Tirith, aprecia en la descendencia de los Señores de Dol Amroth cuando dice: "Hace ya mucho tiempo que el pueblo de Nimrodel abandonó los bosques de Lórien, pero se puede ver aun que no todos dejaron el puerto de Amroth y navegaron rumbo al Oeste" (La Última Deliberación, El Retorno del Rey); pero debemos ir por partes.

Ha quedado aclarado que los descendientes de Elfos y Hombres, no pertenecientes a la parentela de Eärendil, eran todos mortales, y por si había alguna duda, el comentario al párrafo 9 de la Conclusión del Quenta Silmarillion, El Camino Perdido, sobre el antes mencionado Decreto de Manwë, es irrefutable:

"Debe observarse que de acuerdo con el juicio de Manwë Dior, el Heredero de Thingol, hijo de Beren, era mortal independientemente de la elección de su madre"

Si Dior, hijo de Lúthien la Bella, era mortal, esta razón es universal y por tanto aplicable a cualquier otra posible descendencia entre uniones de Elfos y Hombres. Es decir que todo descendiente de Elfo y Hombre no afectado al juicio de Manwë era necesariamente mortal, y por tanto su fëa era de Hombre, ya que "Los fëar de los Elfos estaban destinados a morar en Arda durante toda la vida de Arda, y la muerte de la carne no abrogaba este destino" (Leyes y Costumbres de los Eldar, El Anillo de Morgoth).

Establecido este punto, ciertamente importante, lo primero que debemos hacer es tratar de explicar cual sería la apariencia física de sus cuerpos o hröar. Ha quedado claro desde el principio que los Elfos y los Hombres son una misma raza biológica; y su diferencia externa, a falta de mayores argumentos, la estableció el mismísimo Ilúvatar cuando en Del Principio de los Días, El Silmarillion "habló y dijo: -¡He aquí que amo a la Tierra, que será la mansión de los Quendi y los Atani! Pero los Quendi serán los más hermosos de todas las criaturas terrenas, y tendrán y concebirán y producirán más belleza que todos mis Hijos; y de ellos será la mayor buenaventura en este mundo". Así, el elemento físico diferenciador entre ambas ramas de una misma raza biológica es puramente estético: la belleza; quedando circunstancialmente al margen otras cualidades como la altura, el color del cabello, el tono de la piel, …; tal y como se nos dice en el capítulo De los Hombres, El Silmarillion: "En aquellos días, Elfos y Hombres tenían parecida fuerza y estatura, pero era mayor la sabiduría, la habilidad y la belleza de los Elfos". Ahora bien, de las distintas descripciones que de los personajes nos ofrece el "cuerpo de la obra", podemos establecer unos rasgos físicos determinados que nos conduzcan a establecer un patrón común al objeto del presente análisis.

No tenemos ninguna referencia cierta sobre Elros, el primer Medio Elfo que eligió el destino de los Hombres, pero si nos atenemos a la descripción de su hermano Elrond, nacido en el mismo parto, podemos hacernos una idea del aspecto del primer Rey de los Númenóreanos: "Tenía el cabello oscuro como las sombras del atardecer, y ceñido por una corona de plata; los ojos eran grises como la claridad de la noche, y en ellos había una luz semejante a la luz de las estrellas" (Muchos Encuentros, La Comunidad del Anillo), y estos rasgos eran compartidos por los hijos de Elrond, Elladan y Elrohir, "de cabellos oscuros, ojos grises, y rostros de una belleza élfica" (El Paso de la Compañía Gris, El Retorno del Rey), y por su hija Arwen, a la que según se nos describe "pues aunque la escarcha no había tocado las trenzas de pelo sombrío, y los brazos blancos y el rostro claro fuesen tersos y sin defecto, y la luz de las estrellas le brillaba en los ojos como una noche sin nubes" (Muchos Encuentros, La Comunidad del Anillo). Cabellos oscuros, piel clara, ojos grises, …; rasgos todos comunes a importantes personajes anteriores a la Guerra de la Cólera, y cuya impronta arrolladora se nos presenta en el final de la Historia, en la sublime majestad del Rey Elessar Evinyatar; pero esta es una cuestión diferente, aunque viene al caso. Es casi completamente seguro que Elros, al igual que su hermano, habría heredado los caracteres genéticos propios de los descendientes de Beör, ya que "los hombres de esa casa tenían cabellos oscuros o castaños y ojos grises; y de todos los Hombres eran los más parecidos a los Noldor y los más amados por ellos" (De la Llegada de los Hombres al Occidente, El Silmarillion); y también los de Finwë, Rey de los Noldor, descrito así en Tuna por la mirada de Indis: "En aquellos días Indis había contemplado al Señor de los Noldor, de cabellos oscuros y blanca frente, rostro animoso y ojos pensativos, y le pareció el más hermoso y noble de los Eldar" (Quenta Silamarillion Posterior II, El Anillo de Morgoth); y los de Lúthien Tinúviel a quien Beren, hijo de Barahir Señor de la Primera Casa, observó en Neldoreth de esta manera: "Llevaba un vestido azul como el cielo sin nubes, pero sus ojos eran grises como la noche iluminada de estrellas; estaba el manto bordado con flores de oro, pero sus cabellos eran oscuros como las sombras del crepúsculo" (De Beren y Lúthien, El Silmarillion).

Esta similitud en la apariencia, estos comunes rasgos genéticamente heredados, se nos muestran, como si de un crisol se tratase, en Aragorn, hijo de Arathorn, de la casa de Valandil, hijo de Isildur, heredero de Elendil (El Río Grande, La Comunidad del Anillo) a quien en su primera aparición ante Frodo se le describe de esta forma: "Frodo se acercó y el hombre se sacó la capucha descubriendo una hirsuta cabellera oscura con mechones canosos, y un par de ojos grises y perspicaces en una cara pálida y severa" (Bajo la Enseña del Poney Pisador, La Comunidad del Anillo). Esto nos lleva a descubrir, sin ningún género de dudas, la apariencia de Elendil el de Alta Talla, ya que según el propio Tolkien nos cuenta en su nota nº 26 de El Desastre de los Campos Gladios, Cuentos Inconclusos, a propósito de Elendur, hijo primogénito de Isildur, "Se dice que, en días posteriores, aquellos cuyas memorias lo evocaban (como la de Elrond) se sobrecogían al notar la gran semejanza que tenía en cuerpo y mente con el Rey Elessar" y en el final de la narración de la muerte de Elendur, que nos conduce a la nota anterior, se dice: "Así murió Elendur, que estaba destinado a ser Rey, y en su fuerza y su sabiduría, en su majestad sin orgullo, uno de los más grandes, el mejor de la simiente de Elendil, el más semejante a su antecesor, como pronosticaban todos los que lo conocían"; en resumen, tenemos que Elendur era el más parecido a Elendil, y Elessar prácticamente igual a Elendur, por lo que de la descripción que hace la mirada de Frodo de Aragorn al paso de los Argonath. podemos establecer el aspecto físico de los tres:

"Frodo se volvió y vio a Trancos, y sin embargo no era Trancos, pues el curtido Montaraz ya no estaba allí. En la popa venía sentado Aragorn, hijo de Arathorn, orgulloso y erguido, guiando la barca con hábiles golpes de pala; se había echado atrás la capucha, los cabellos negros le flotaban al viento, y tenía una luz en los ojos: un rey que vuelve del exilio" (El Río Grande, La Comunidad del Anillo).

Y por si había alguna duda, así lo ve Arwen en su primer encuentro en Lórien, después de la larga separación:

"Entonces, superior a los Hombres de todas las especies, parecía más semejante a un Señor de los Elfos de las Islas de Occidente" (Un Fragmento de la Historia de Aragorn y Arwen extraído de los Anales de los Reyes y Gobernadores, Apéndices).

Rostro pálido, ojos grises y brillantes, cabello oscuro, belleza élfica, …; son signos externos que parecen conformar el arquetipo de quienes descienden de la estirpe de Elros y Elrond, de los Peredhil; es decir de aquellos por los que, de modo cierto, corre sangre élfica por sus venas. Pero hay más personajes mortales en la obra de Tolkien a los que también su corazón impulsa sangre élfica, y eso es lo que tratamos de demostrar aquí.

Para ello deberemos abrir una nueva ventana al detalle y poder así, sin complejos, aceptar esta realidad. En Del Viaje de Eärendil y la Guerra de la Cólera, El Silmarillion, a propósito nuevamente de Elrond y Elros, se cuenta textualmente: "Y de estos hermanos solamente ha llegado a los Hombres la sangre de los Primeros Nacidos, y una traza de los espíritus divinos que fueron antes de Arda". Una rápida lectura podría llevarnos a la errónea conclusión de que sólo los descendientes de los dos hijos de Eärendil pudieran ser portadores de sangre de los Primeros Nacidos, es decir de los Elfos; pero un condicionante final en la frase constriñe aun más esta realidad, y tal reserva no es otra que la asimilación de la traza de los espíritus divinos que produce la encarnación de Melian. Así pues, es posible en el plano de la concepción de la obra el parentesco y la relación marital entre otros Elfos y otros Hombres; no obstante debemos seguir nuestras averiguaciones.

¿Qué sabemos de los Númenóreanos? Obviamente no todos los Hombres del Mar pertenecieron a la estirpe de Elros, pero después de la victoria sobre Morgoth "A los Padres de los Hombres de las tres casas fieles también se les concedieron ricas recompensas", "y se les dio sabiduría y poder y una vida más larga que la de ningún ser mortal"; y un poco más adelante se los describe: "y en todo más semejantes a los Primeros Nacidos que ninguna otra de las tribus de los Hombres; y eran altos, más altos que el más alto de los hijos de la Tierra Media; y la luz que tenían en los ojos recordaba la luz de las estrellas refulgentes" (Akallabêth, El Silmarillion). De esta manera, conocemos que todos los Númenóreanos, parientes consanguíneos o no de su Rey, tenían unos rasgos aparentemente comunes, especialmente en lo que se refiere a su parecido físico a los Quendi, a la talla y al brillo de sus ojos; pero no todos tenían sangre élfica como se ha dicho. Esta pista nos lleva a interpretar debidamente unas cuantas cosas. La primera es la que nos cuenta que en los tiempos de la Guerra del Anillo, la sangre de Númenor había declinado tanto en el Reino de Gondor, que solamente dos casas mantenían el legado Númenóreano en su descendencia: la Casa de Hurin de Emyn Arnen, y la Casa de Imrazôr de Belfalas, o lo que es lo mismo la Casa de los Senescales de Gondor, y la Casa de Dol Amroth. Ambos, Hurin e Imrazôr, eran de raza Númenóreana; y aunque el primero y sus descendientes (los Hurinionath) estuvieron al servicio directo del Rey, a los antecesores del segundo, Elendil les había concedido el Señorío del lugar en el que se habían asentado, tal y como el propio Tolkien nos cuenta en la nota nº 39 (nota del autor) que figura en Cirion y Eorl y la Amistad de Gondor y Rohan, Los Cuentos Inconclusos:

"El Señor de Dol Amroth tenía este título. Elendil lo concedió a sus antecesores, de los que era pariente. Eran una familia perteneciente a los Fieles que había partido de Númenor antes de la Caída, y se había instalado en la tierra de Belfalas, entre las desembocaduras del Ringló y el Gilrain, con una fortaleza en el alto promontorio de Dol Amroth (al que se le dio el nombre del último Rey de Lórien)"

Pero dejemos por ahora a la Casa de Dol Amroth, y centrémonos en los últimos herederos de Pelendur. Boromir es el primero de la Casa de los Senescales en aparecer y así se le describe en su sitial en El Concilio de Elrond, La Comunidad del Anillo: "Y sentado, un poco más aparte había un hombre alto de cara hermosa y noble, cabello oscuro y ojos grises, de mirada orgullosa y seria". Desde luego, esta sería la descripción exacta de un Númenóreano si no fuera porque las palabras que Gandalf dirigió a Pippin después de su entrevista con Denethor II, revelaron la verdadera esencia del Hombre de Gondor:

"No es semejante a los otros hombres de esta época, Pippin, y cualquiera que sea su ascendencia, por un azar extraño la sangre de Oesternesse le corre casi pura por las venas; como por las de su otro hijo, Faramir, y no por las de Boromir, en cambio, que sin embargo era el predilecto" (Minas Tirith, El Retorno del Rey)

Así pues, tenemos en este pasaje una prueba de que un hombre como Boromir, de aspecto Númenóreano, no tendría sangre pura Númenóreana en sus venas. Era sin duda un hombre notable, pero nada en su aspecto le confería ese halo especial del que antes hemos hablado, y Gandalf así lo manifiesta abiertamente en su comentario; pero esto no es del todo extraño, ya que el propio Faramir, en una de las conversaciones que mantiene con Frodo en Una Ventana al Oeste, Las Dos Torres, le explica la verdadera esencia de su linaje: "Nosotros, los de mi casa, no pertenecemos a la dinastía de Elendil, aunque la sangre de Númenor corre por nuestras venas". Evidentemente en este comentario, que desmarca cualquier ascendencia con la estirpe de Elendil, Faramir se refería a la Casa de Denethor, su padre, y no a la de su madre Finduilas, hija de Adrahil de Dol Amroth, que "Era una señora de gran belleza y gentil de corazón" (Los Mayordomos, Apéndices), y a la que su hijo rememora "como un recuerdo de una dulce belleza lejana, y de su primer dolor" (El Senescal y el Rey, El Retorno del Rey). En ambas frases podemos apreciar como aparece de forma singular, de nuevo, el elemento estético diferenciador: la belleza. Es nuevamente la perspicaz mirada de Pippin la que nos presenta al hijo segundo del Senescal de Gondor en toda su magnificencia:

"Este era un hombre de alta nobleza, semejante a la que por momentos viera en Aragorn, menos sublime quizá pero a la vez menos imprevisible y remota: uno de los Reyes de los Hombres nacido en una época más reciente, pero tocado por la sabiduría y la tristeza de la Antigua Raza" (El Sitio de Gondor, El Retorno del Rey).

He aquí de nuevo, algo muy interesante. La Casa de los Senescales de Gondor era de origen Númenóreano, pero no de la dinastía de Elendil y por tanto sin sangre élfica en sus venas; y este fue un asunto tratado de manera evolutiva por Tolkien en la fase de composición y desarrollo de los Apéndices, publicado en Los Pueblos de la Tierra Media. Por extraños avatares de la genética, Denethor tenía casi pura su sangre Númenóreana, pero no tenía sangre élfica, aunque a Pippin "le recordó a Aragorn" (Minas Tirith, El Retorno del Rey) probablemente por su aspecto y gravedad, propia de un Hombre de Oesternesse; y sin embargo Faramir, semejante a Aragorn - casi su igual -, que al contrario de su hermano también tenía casi pura la sangre Númenóreana, resulta que estaría tocado por características específicas de la "Antigua Raza", es decir de los Elfos; y esto es así porque adquirió ese carácter a través de su madre Finduilas, de la Casa de Dol Amroth; que como a partir de este instante vamos a intentar demostrar, tenía también sangre élfica en su linaje.

Hemos vislumbrado anteriormente el origen de la familia de los Fieles Númenóreanos que se estableció en Belfalas antes de la Caída de la Tierra de la Estrella, y sus vínculos de parentesco con Elendil, quien les concedió el Señorío de la región. Según nos cuenta Christopher Tolkien en De Galadriel y Celeborn, Cuentos Inconclusos, "en una discusión sobre las interrelaciones políticas y lingüísticas en la Tierra Media (de 1969 o posterior) se alude al hecho de que en los días en que las primeras colonias se establecieron en Númenor, las costas de la Bahía de Belfalas estaban todavía prácticamente desiertas, "salvo un puerto y un pequeño poblado de Elfos al sur de la confluencia del Morthond y el Ringló" (es decir, justo al norte de Dol Amroth)". Más adelante, es el propio Tolkien el que en un párrafo primoroso nos confirma la presencia élfica en Belfalas, y la relaciona con las tradiciones de Dol Amroth: "Este poblado, de acuerdo con las tradiciones de Dol Amroth, había sido fundado por los navegantes sindar que habían venido de los puertos occidentales de Beleriand, y que huyeron en tres pequeñas embarcaciones, cuando el poder de Morgoth abrumó a los Eldar y los Atani; pero la población creció luego con la presencia de los Elfos silvanos que se aventuraban en busca del mar, bajando por el Anduin". Esto es como decir que cuando la familia de los Fieles se estableció en este territorio, en algún momento antes del año 3319 de la Segunda Edad (fecha de la Caída de Númenor), tal y como se nos ha contado, existía en Belfalas un asentamiento sindarin ("había en Gondor un elemento pequeño pero importante, y de una especie del todo excepcional: una colonia eldarin"), transitado por Elfos silvanos que "no estuvieron nunca del todo libres de la inquietud y de la nostalgia del Mar". Todo este marco, posibilita la verosimilitud de la historia de "Amroth y Nimrodel", cuya "leyenda se conocía muy bien en la Dor-en-Ernil (la Tierra del Príncipe), y no cabe duda de que este es el origen del nombre"; el nombre de Dol Amroth obviamente, y esto significa, tal y como Christopher Tolkien acertadamente supone en la nota nº 14 correspondiente a la cita, que antes de la desaparición de Amroth y de que su leyenda originara el cambio de denominación de ese lugar, era Ernil - Príncipe - el que daba nombre a esa Tierra (recordamos que en Minas Tirith, Pippin fue llamado por error "Ernil i Periannath", Príncipe de los Medianos, de lo que se deduce que el sustantivo mayestático Ernil, es relativo a una dignidad nobiliaria y no un nombre propio como así, creo que en esta ocasión erróneamente, interpreta el hijo del autor). El hecho en sí, lo que hace es aclarar que Imrazôr fue el último Señor de Dor-en-Ernil, y que su hijo Galador fue el primer Señor de Dol Amroth y que ambos ostentaron el título de Príncipe, en una línea de sucesión ininterrumpida que se remontaba a "más de dos mil años antes de los días de Galador" ( nota nº 39 a Cirion y Eorl y la Amistad de Gondor y Rohan, Cuentos Inconclusos).

Todo esto nos situará oportunamente en el triste y desgraciado suceso acontecido a Nimrodel y a sus doncellas; pero antes deberemos reconocer al personaje protagonista de esta propuesta. Ya hemos conocido a su hermana, y ahora le toca a él: Imrahil el Hermoso, Príncipe de Dol Amroth en los tiempos de la Guerra del Anillo. Imrahil fue el vigesimosegundo Príncipe de Dol Amroth, hijo de Adrahil, hijo de Angelimir, en línea directa desde Galador; ya que como se ha dicho y el mismo Tolkien manifiesta, "los señores de Dol Amroth trazaban su genealogía a partir de él" (Los Herederos de Elendil, Los Pueblos de la Tierra Media). De acuerdo con la descripción que de él se hace en Minas Tirith, El Retorno del Rey "era de un antiguo linaje, al igual que todos los suyos, hombres altos y arrogantes, de ojos grises como el mar". Era pariente de Denethor II, Senescal de Gondor, quien se casó con su hermana "Finduilas hija del Príncipe Adrahil de Dol Amroth, una casa del sur de Gondor de sangre númenóreana, de la que se decía que también tenía sangre élfica desde los días antiguos: el pueblo élfico de Amroth de Lórien moró en la región de Dol Amroth, antes de atravesar el mar"; y ese parentesco o bien directamente lo reclama en varias ocasiones, o bien el texto lo sugiere firmemente como cuando regresa, después de la acción de rescate emprendida a menos de una milla de la Ciudad, hacia la Ciudadela portando su carga: "Y en brazos del Príncipe, sobre la cruz del caballo, el cuerpo de un pariente, Faramir hijo de Denethor, recogido en el campo de batalla" (El Sitio de Gondor, El Retorno del Rey), Pero toda su grandeza se nos muestra cuando en un capítulo anterior se le compara con los demás Señores de los Feudos de Gondor, cuando entra en la Ciudad: "Y por último el más soberbio, Imrahil, Príncipe de Dol Amroth, pariente del Señor Denethor, con estandartes de oro y el emblema del Navío y el Cisne de Plata" (Minas Tirith, El Retorno del Rey). Nuevamente el color de los ojos, la estatura y la sobrecogedora elevación sobre el resto nos describe a un hombre importante y ciertamente relevante, tanto que J.R.R. Tolkien nos dice de él, a propósito de un comentario sobre Faramir en su Carta nº 244, que fue él más grande de los nobles en el Reino de Elessar: "Además, ser Principe de Ithilien, el más grande de los nobles después de Dol Amroth en el resucitado estado númenóreano de Gondor, …" La Carta mencionada lo deja muy claro: Aragorn, Imrahil y Faramir, en este orden; y los tres con parecida áurea. Además de su casa "se decía que también tenía sangre élfica desde los días antiguos", y conviene aclarar que esos 'días antiguos' no están referidos a la Primera Edad sino a los sucesos ocurridos y explicados después de los dos puntos y seguido: "el pueblo élfico de Amroth de Lórien moró en la región de Dol Amroth, antes de atravesar el mar"; cuestión que nos devuelve indefectiblemente a la historia de Amroth y Nimrodel, cantada por Legolas en Lórien (Lothlórien, La Comunidad del Anillo), y al éxodo de los Elfos Silvanos hacia Edhellond, el puerto élfico en Belfalas bajo la protección de Tirith Aear, la Torre del Mar:

"En el Langstrand y Dol Amroth había muchas tradiciones a propósito de las antiguas viviendas élficas y del puerto en la desembocadura del Morthrond, desde el que habían zarpado "barcos hacia el oeste", ya en tiempos de la caída de Eregion en la Segunda Edad" (Las Aventuras de Tom Bombadil)

Tolkien trabajó en este aspecto de su obra hasta muy tarde, y según nos dice su hijo Christopher en Galadriel y Celeborn, Cuentos Inconclusos: "En una nota escrita en diciembre de 1972, o aun después, y entre los últimos escritos de mi padre acerca de la Tierra Media, hay un comentario sobre la ascendencia élfica de los Hombres: se la advertía en hombres de aspecto lampiño (no tener barba era una característica de los Elfos); y se precisa aquí a propósito de la casa principesca de Dol Amroth, que "esta línea tenía una ascendencia élfica especial, de acuerdo con sus propias leyendas". Es de relevancia la palabra "especial" referida a "una ascendencia élfica", pues si el autor no hubiera querido remarcarla de esa manera no habría tenido más que transcribir nuevamente la relación parental de la familia Númenóreana de los Fieles, origen de Dol Amroth, con Elendil; naturalmente se refería a una sangre élfica diferente a la procedente de los Peredhil. Este comentario está íntimamente relacionado con la última versión de la leyenda, escrita como apéndice al "linaje de Dol Amroth a partir de la época de Angelimir, el vigésimo príncipe", que podemos leer en Los Herederos de Elendil, Los Pueblos de la Tierra Media, y que no obstante a continuación transcribimos:

"En la tradición de esta casa, Angelimir era el vigésimo descendiente, en línea ininterrumpida, de Galador, primer Señor de Dol Amroth (c. 2004-2129 T.E.). Según las mismas tradiciones, Galador era hijo de Imrazôr el Númenóreano, que vivió en Belfalas, y de la dama élfica Mithrellas. Era una de las compañeras de Nimrodel, de los muchos Elfos de Lórien que huyeron a la costa en torno a 1980 T.E. cuando el mal despertó en Moria; y Nimrodel y sus doncellas se extraviaron en las colinas boscosas, y se perdieron. Pero en esta historia se cuenta que Imrazôr acogió a Mithrellas y la tomo por esposa. Sin embargo, cuando le hubo dado un hijo, Galador, y una hija, Gilmith, se escabulló una noche, y él no volvió a verla. Pero aunque Mithrellas pertenecía a la raza menor de los Silvanos (y no a los Altos Elfos ni a los Grises), siempre se creyó que la casa y el linaje de los Señores de Dol Amroth tenía sangre noble, pues eran hermosos de rostro y de mente"

Así tenemos una completa semblanza de los caracteres físicos de la Casa de Dol Amroth, y una redacción esmerada a la que han ido conduciendo todas las investigaciones previas, y que de pronto se hace evidente con toda su veracidad. Los hombres de Minas Tirith, al ver pasar al Príncipe de Dol Amroth en brillante cota de malla, cabalgando junto a Gandalf de la Ciudadela a la Puerta y al pie del muro de norte a sur, "murmuraban: - Tal vez dicen la verdad las antiguas leyendas: les corre sangre élfica por las venas, pues las gentes de Nimrodel habitaron aquellas tierras en tiempos remotos" (El Sitio de Gondor, El Retorno del Rey). Pero la prueba definitiva se produce en el momento que hemos descrito al principio; cuando Legolas, Príncipe Sindarin del linaje de Oropher, hijo de Thranduil Rey de los Elfos Silvanos del Reino del Bosque, se postra ante él en actitud de reconocimiento, en un episodio que se antoja solemne e indescriptible:

"Encontraron por fin al Príncipe Imrahil, y Legolas lo miró, y se inclinó ante él profundamente; porque vio que en verdad estaba ante alguien que tenía sangre élfica en las venas.
-¡Salve, Señor! - dijo -. Hace ya mucho tiempo que el pueblo de Nimrodel abandonó los bosques de Lórien, pero se puede ver aun que no todos dejaron el puerto de Amroth y navegaron rumbo al Oeste.
-Así lo dicen las tradiciones de mi tierra - respondió el Príncipe -; y sin embargo nunca se ha visto allí a uno de la hermosa gente en años incontables" (La Última Deliberación, El Retorno del Rey)

Un Elfo de tan elevado porte y linaje no se equivoca en una afirmación tan tajante. Tal afirmación es así, que después de una cortés despedida lo corrobora inequívocamente dirigiéndose a Gimli de esta manera:

"- Es un noble señor y un gran capitán de hombres - dijo Legolas -. Si todavía hay aquí hombres de tal condición, aun en estos días de decadencia, grande ha de haber sido la gloria de Gondor en los tiempos de esplendor"

Una tradición Númenórena, la mirada perspicaz de un sabio y hermoso Príncipe Sindarin, la obstinada comparación entre tres hombres sublimes y el empeño decidido de un autor por dotar de un halo misterioso a una historia de amor entre Elfos y Hombres, no deja en absoluto ninguna duda para la conclusión del estudio: de la unión de Imrazôr el Númenóreano y de Mithrellas la Dama de los Elfos Silvanos nació Galador, de naturaleza mortal, primer Señor de Dol Amroth, y su sangre élfica llegó a través de veinte generaciones hasta Imrahil el Hermoso, vigesimosegundo Príncipe de Dol Amroth y Capitán de los Ejércitos del Oeste durante la Guerra del Anillo.

Un saludo agradecido por vuestra paciencia a todas y a todos desde Minas Ithil.

Namárië.



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Sangre Élfica en Dol Amroth - Earnur (15/08/03 18:37)
    Sangre Élfica en Dol Amroth - Idril_Itarillë (15/08/03 19:09)
      Sangre Élfica en Dol Amroth - Melwen (15/08/03 19:17)
        Muy bien :) - Athelas la blanca (15/08/03 19:47)
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    Sangre Élfica en Dol Amroth - Beregond de M.Tirith (15/08/03 20:53)
    Sobre la conclusión - GilGalad (16/08/03 02:31)
    Buena Exposicion - Anthelea Teler (16/08/03 13:24)
      Tan sólo, XD. - Earnur (17/08/03 00:52)
    Voy un poco tarde, pero... - Asfalolh (17/08/03 23:16)
    Totalmente de acuerdo - Turambar (20/08/03 12:19)
    Sangre Élfica en Dol Amroth - Andvagor (17/09/03 20:39)
    muy de acuerdo - Tinúviel Elanor (27/09/03 05:06)
 


 
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