En El Hobbit es el Rey de los Elfos (aunque no se menciona su nombre) que captura a los Enanos a los que acompaña Bilbo y a los que manda encerrar en las profundas mazmorras de su palacio (de las cuales los Enanos consiguen escapar gracias a Bilbo).
Tentado posiblemente por su predilección por las joyas y los tesoros, exigió una parte del tesoro de Erebor a Thorin cuando el Enano toma posesión de Erebor tras la derrota de Smaug. Las circunstancias provocaron que Thranduil y su pueblo participasen en la Batalla de los Cinco Ejércitos, donde los Orcos y Trolls fueron derrotados.